Las tecnologías de la conectividad en la 4ª Revolución Industrial

Estamos inmersos en una transformación radical motivada por las nuevas tendencias sociales y la evolución tecnológica. Estamos viviendo un proceso de cambio radical en el cual la relación empresa-cliente/cliente-empresa está sufriendo una metamorfosis completa para alcanzar un nuevo estado. Nuestras exigencias y “modus operandis” como consumidores no son los mismos que teníamos a finales del siglo pasado, y nuestro cambio en el rol de consumidor no ha hecho más que empezar. Las nuevas tecnologías permiten a las empresas abastecer a los mercados con las soluciones a nuestras nuevas necesidades.

El ecosistema generado por las nuevas tecnologías digitales, biológicas y físicas cambiará el mundo tal y como lo conocemos. El cambio ye empezó, no tiene marcha atrás, es arrollador y extremadamente rápido. Depende de nosotros ver la oportunidad o quedarnos inmersos en el pasado.

4a revolución industrial

¿Qué es y qué implica una Revolución Industrial?

Aunque todos hayamos estudiado, incluso vivido una Revolución Industrial, vamos a repasar brevemente qué es y qué implica.

En primer lugar tenemos que decir que por Industrial no solamente hacemos referencia a la “industria”, es un término más amplio que en este contexto implica todo el sistema económico. Y que con Revolución remarcamos el hecho que es un periodo de cambio extremo.

La Revolución Industrial es un periodo de cambio entre dos etapas en que se experimentan, desarrollan y consolidan los sistemas más eficientes y más focalizados en satisfacer las necesidades de los consumidores.

La humanidad ha experimentado distintas Revoluciones Industriales en las cuales se ha acabado beneficiando del cambio.

  • 1ª Revolución Industrial. James Watt abrió un nuevo mundo con la invención de la máquina de vapor de agua en el siglo XVII. Hasta entonces las fuentes de energía para la producción provenían de la fuerza animal, el fuego y el viento. Esta invención supuso el inicio de un nuevo paradigma para la fabricación de productos, convirtiendo los talleres en fábricas industriales. El sistema requería establecer las fábricas cerca de los ríos para obtener el subministro continuo de agua, lo que supuso un gran desplazamiento de los centros productivos. La 1ª Revolución Industrial marcó el inicio de la producción mecanizada y nació el concepto de obreros industriales.

 

  • 2ª Revolución Industrial. A principios del siglo XX fue determinante la utilización del gas y del petróleo como nuevos combustibles y el motor eléctrico como fuerza motriz para establecer las bases de la 2ª Revolución Industrial. Ya no era necesario construir las fábricas cerca de los ríos para extraer energía. La industria se volvió a desplazar. Henry Ford con su sistema de fabricación en cadena fue uno de los líderes del cambio. Aumentó drásticamente la productividad y la diversidad industrial.

 

  • 3ª Revolución Industrial. La 3ª Revolución Industrial (o revolución digital) vino de la mano de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) a finales del siglo XX. Dio paso a la sociedad de la información, rompiendo todos los esquemas productivos y sociales anteriores. Aún en la actualidad seguimos innovando en este campo y nos beneficiamos de sus aportaciones, pero se han abierto nuevas oportunidades con forma de innovadoras tecnologías y nuevos mercados que apuntan al inicio de un nuevo cambio, una 4ª Revolución Industrial.

 

  • 4ª Revolución Industrial. La 4ª Revolución Industrial (o industria 4.0) persigue la conectividad total, no solamente en el proceso de fabricación de un producto, también son factores clave en la ecuación, los clientes, los usuarios, la administración pública y las empresas involucradas en el ciclo de vida del producto. La información debe fluir entre ellos, puesto que todos forman parte del mismo ecosistema.

La herencia de las TIC y las nuevas tecnologías productivas y de diseño, junto con la utilización de nuevos materiales y fuentes de energía crean el marco de la 4ª Revolución Industrial.

El término surgió de un proyecto de estrategia global del Gobierno Federal de Alemania que tenía por objetivo dinamizar la economía del país (en peligro por el inicio de la crisis financiera que amenazaba a las potencias del 1er mundo). Actualmente algunos gobiernos han empezado también a realizar sus propios proyectos para entrar en el cambio tecnológico.

 

¿Para qué necesitamos una Revolución Industrial?

La Revolución Industrial es un periodo de transformación radical en el que se abren nuevas necesidades marcadas por los cambios en las tendencias sociales y se brindan nuevas soluciones dispuestas por la innovación tecnológica del momento. Del mismo modo, se puede decir a la inversa que las nuevas tecnologías fomentan un cambio directo en nuestras tendencias sociales. Es un ciclo harmónico donde el “problema” encuentra su “solución” y la “solución” genera su “problema” (entendemos por problema una necesidad no resuelta, siendo la resolución de este problema una oportunidad de mejora).

Una Revolución Industrial desplaza por sistema a una gran cantidad de mano de obra, abriendo la oportunidad de generar nuevas ocupaciones de más valor añadido para el nuevo sistema. Las nuevas tecnologías permiten también agilizar determinadas tareas, permitiendo margen para innovar con más tareas dentro de nuestra actividad habitual.

Una Revolución Industrial es un proceso de ajustación del sistema, siempre turbulento puesto que representa un choque de modelos. Las nuevas tecnologías sustituyen el factor humano en determinadas actividades, pero fomentan a su vez un amplio abanico de posibilidades para el desarrollo del talento. Todos los sectores se ven alterados por la nueva ola tecnológica, y muchos profesionales tienen la oportunidad de romper paradigmas limitantes para la nueva era y redefinir su actividad sacando el máximo provecho a las nuevas tecnologías. De este modo, la Revolución Industrial abre las puertas a un nuevo modelo de ocupación con perfiles profesionales distintos. John Chambers, presidente ejecutivo de la empresa de telecomunicaciones Cisco Systems, insiste en recalcar que si las empresas de hoy no se montan a la nueva ola tecnológica, el 40% de ellas terminará por desaparecer en la próxima década.

Sin ningún lugar a dudas, una Revolución Industrial implica resolver dilemas éticos y sociales. Siempre hay que forjar una nueva relación entre humanos y máquinas. El progreso implica cambio. “Dado que mantener el status quo no es una opción, necesitamos un debate fundamental sobre la forma y los objetivos de esta nueva economía”, dice Ritter en la BBC. Y Elizabeth Garbee, investigadora de la Escuela para el Futuro de la Innovación en la Sociedad de la Universidad Estatal de Arizona (ASU)  apunta: “El entusiasmo no es injustificado, estas tecnologías representan avances asombrosos. Pero el entusiasmo no es excusa para la ingenuidad y la historia está plagada de ejemplos de cómo la tecnología pasa por encima de los marcos sociales, éticos y políticos que necesitamos para hacer buen uso de ella”

Un cambio tan radical como una Revolución Industrial es una situación de crisis ya que vivimos el riesgo, el miedo, el peligro… y a su vez, la oportunidad, el crecimiento, el aprendizaje… En japonés la palabra “crisis” (危機)  está compuesta por los caracteres “amenaza” (危) y “oportunidad” (機). Distintos académicos sugirieron en el Foro de Davos que la 4ª Revolución Industrial podría acabar con cinco millones de puestos de trabajo en los 15 países más industrializados del mundo. David Ritter, CEO de Greenpeace Australia/Pacífico, en el diario británico The Guardian: “El futuro del empleo estará hecho de trabajos que no existen, en industrias que usan tecnologías nuevas, en condiciones planetarias que ningún ser humano jamás ha experimentado.”

 

¿Cuáles son las nuevas tendencias sociales que dan sentido a la 4ª Revolución Industrial?

Son nuestros nuevos hábitos y motivaciones de consumo los factores que aceleran el proceso de cambio tecnológico en el sistema productivo, y a su vez, el sistema económico y social. Estamos abriendo nuevas necesidades que otorgaran grandes negocios a quienes las resuelvan.

Todos formamos parte del sistema. Todos consumimos y todos producimos un valor para el sistema. Todos contribuimos en el fomento de alguna de las tendencias siguientes, así como todas las empresas pueden ver en ellas nuevas oportunidades de negocio.

  • Economía colaborativa. Internet, las nuevas tecnologías y el contexto de crisis sufrido han impulsado nuevos modelos de consumo alternativo en los últimos años. Estos modelos cambian e incluso rompen la relación prestablecida por nuestro antiguo sistema entre quienes tienen una necesidad y quienes ofrecen un producto/servicio que la satisfaga. Las empresas deben identificar sus nuevos roles en estas relaciones y los estados deben adaptar legislaciones y estructuras para crecer también con estas economías colaborativas.

Elzbieta Bienkowska, comisaria europea a cargo de temas de industria asegura que “La economía colaborativa puede constituir una oportunidad para los consumidores, los empresarios y el sector privado, con la condición de que sea fomentada de la manera correcta” y en consecuencia “no se puede prohibir totalmente una actividad solo para proteger modelos económicos existentes”, haciendo referencia al cambio que está experimentando los hábitos de consumo y las medidas proteccionistas realizadas para mantener el modelo único del pasado.

  • La proximidad será uno de los factores clave en el nuevo sistema productivo y de consumo. La etiqueta de proximidad sugiere al consumidor un especial sentimiento de afinidad con algunos productos determinados. Los gobiernos traducen el concepto con más capitalización para el territorio. Y las empresas, inmersas en tecnologías y procesos cada vez más eficientes, pueden ver la proximidad como una nueva oportunidad. Aunque cada vez estamos más inmersos en un mundo global, la proximidad puede volver a jugar un papel clave. Cuando más cerca estas de tu cliente, más puedes comprender sus necesidades y más “rápido” puedes darle la respuesta que logre el ganar-ganar para ambos.

Según Pablo Isla, presidente del grupo textil Inditex, “las fábricas de la compañía se ubican exclusivamente en España, Portugal y Marruecos y las plataformas de logística se convierten más en un espacio de distribución que de almacenaje. Las empresas subcontratadas son en un 55% de España, Portugal y Marruecos. De este modo Inditex logra abastecer las tiendas donde más concentra sus ventas de novedades comerciales dos veces por semana.”

  • Personalización e identidad. Cada vez más los clientes anhelan poder comprar productos que reflecten su personalidad y satisfagan sus necesidades concretas. Como estado ideal, podríamos decir que cada producto o servicio debe tener una identidad única para que encaje a la perfección con su cliente. Las empresas deben diversificar sus productos, pero sobre todo, deben ser capaces de establecer las comunicaciones oportunas con el cliente para que sea este quien defina el producto o servicio que necesita. Es la necesidad concreta del cliente quien determina el diseño del producto, no al revés.

Pedro Palominos, ingeniero y director del Smart City Lab de la Universidad de Santiago de Chile, dice que “la capacidad para suministrar al mercado masivo productos que son manufacturados según requerimientos individuales del consumidor, a precios y tiempos de espera razonables, está permitiendo el nacimiento de una nueva estrategia genérica: la personalización en masa”.

  • Inmediatez y directo a casa. En los últimos años se han disparado los servicios de distribución que nos entregan los productos de consumo a nuestras casas en menos de 24h. Todos los sectores han incrementado la eficiencia con las nuevas tecnologías para reducir el tiempo de espera del cliente. Es el sentido de urgencia cada vez más común en nuestra sociedad que nos impulsa a reconocer como un factor tan clave como la calidad o el precio, la inmediatez en la disponibilidad del uso de nuestro producto. El cliente desea estar conectado con el centro de distribución de sus centros de consumo favoritos, así como aumentará el uso de centros productivos locales que complementen las necesidades de personalización vistas anteriormente.

Según Forbes Méjico, la empresa de distribución Amazon ha incrementado durante el ejercicio de 2016 un 25% su valor respecto el 2015.

  • Compromiso medioambiental. Si la población aumenta y el consumo mundial se dispara, nuestro impacto medioambiental debe reducirse notablemente para igualar la ecuación. Para lograrlo son tan importantes nuestras conductas de consumo como las nuevas tecnologías más eficientes y sostenibles. Algunas empresas están adaptando sus negocios para adaptarse a nuevos modelos de consumo que reducen el factor productivo para incrementar el servicio y la vivencia implícita en ello. También se establecen iniciativas sociales, empresariales y gubernamentales para reducir el impacto medioambiental actuando en la reducción del consumo, el fomento de la reutilización y la colaboración, el soporte en la reparación y la diversificación en el reciclado. Cada vez más, los gobiernos imponen medidas más restrictivas para reducir su impacto medioambiental.

Al presentar Horizonte 2020, Máire Geoghegan-Quinn, Comisaria Europea de Investigación, Innovación y Ciencia, ha declarado lo siguiente: “Necesitamos una nueva visión de la investigación y la innovación europeas en un entorno económico que ha cambiado radicalmente. Horizonte 2020 ofrece un estímulo directo para la economía y asegura nuestra base científica y tecnológica, así como nuestra competitividad industrial de cara al futuro, al augurar una sociedad más inteligente, sostenible e integradora”.

  • Transparencia y seguridad. Cada vez somos más conscientes del valor de la información. Muchas empresas optan por centrar sus negocios en su recogida, análisis y distribución y el resto de empresas se benefician de ella para tomar sus decisiones. El flujo de información es el pilar de la nueva era, pero debemos encontrar los equilibrios entre la transparencia y la seguridad.

Elena Gil, en el libro “Big data, privacidad y protección de datos” de la Agencia Española de Protección de Datos escribe que “la falta de un sistema efectivo para la transferencia de datos impide crear valor de forma segura. Sin embargo, es necesario mover los datos para producir valor. “Los datos por sí mismos situados en un servidor son como el dinero debajo del colchón. Es seguro, pero estancado e infrautilizado”

 

¿Cuáles son las tecnologías que nos adentran a la 4ª Revolución Industrial?

Es la comunión de distintas nuevas tecnologías las que generan el contexto de la 4ª Revolución Industrial y nos acercan a la conectividad total.

El nuevo sistema premiará la agilidad y la calidad en el flujo de información, tanto a nivel interno de la empresa (proceso de producción) cómo a nivel externo (contactando con el cliente y otras empresas implicadas en la cadena de vida del producto).

La conectividad total implicará un incremento en la eficiencia y por lo tanto una derivada reducción de costes. Permitirá transferir parte del diseño del producto o servicio al cliente, quien podrá personalizarlos con sus especificas necesidades. La variedad de oferta será mucho más amplia y el transporte de producto final se realizará directamente a casa del cliente. Por tanto, las nuevas tecnologías cambiarán los sistemas productivos, la comunicación con el cliente y la distribución de productos.

Algunas de las tecnologías que impulsan el cambio son las siguientes:

  • Fabricación aditiva. Con la fabricación aditiva rompemos los paradigmas de la distribución y producción actual. Con ella aumentamos un nivel más la personalización de los productos, haciéndolos al gusto del consumidor y al momento justo. Se reproducen productos biotecnológicos imposibles de fabricar hasta entonces y se fabrican edificios con impresoras 3D. La impresión 3D es una de las tecnologías capaces de solucionar más tendencias sociales y necesidades ambientales.

Según datos de la consultora Gartner, en 2016 las ventas mundiales de impresoras 3D se doblaron respecto el 2015, alcanzando la cifra de 496.475 unidades vendidas.

  • Internet de las Cosas (Internet of Things). La conexión total persigue crear sistemas conectados capaces de analizar los datos deseados y gestionar las respuestas programadas. Cada objeto puede ser emisor en el sistema, recopilando información de gran valor. Debemos repensar el rol que desempeñan los objetos cuotidianos, en ellos recae la información capaz de aumentar nuestro nivel de vida como usuarios.

En 2016, el 19% de los empresarios y los profesionales del gobierno informaron que nunca habían oído hablar de Internet de las cosas, mientras que el 18% sólo estaban vagamente familiarizados con él, de acuerdo con la investigación de Internet de Things Institute.

  • Big Data. De nada sirve recolectar información si no somos capaces de analizarla. Para tomar las decisiones acertadas debemos analizar, descubrir y entender la información adyacente a los datos obtenidos. Podemos describir enormes cantidades de datos (estructurados, no estructurados y semi-estructurados) que tomaría demasiado tiempo y recursos cargarlos a una base de datos relacional para su análisis. De este modo el Big Data destaca por desenvolverse excelentemente con grandes volúmenes de información, de una gran variedad y a una alta velocidad.

Cisco Systems  afirma que en el 2016 hubo 18,9 mil millones de dispositivos conectados a la red a escala mundial (con una población de 7,5 mil millones), generando un tráfico global de datos móviles de 130 Exabytes anuales (el equivalente a 33 mil millones de DVD).

  • Nube. La nube industrial es el factor clave para garantizar el flujo exponencial de información emitida, almacenada, analizada y procesada.

Según la empresa tecnológica Cisco Systems, en 2017 el tráfico que cruzará las redes a escala global será mayor que la suma de todo el tráfico de años anteriores:

– 1984 – 2012: 1,2 Zettabytes.

– Previsión sólo para 2017: 1,4 Zettabytes.

  • Realidad aumentada. La realidad aumentada nos permite enriquecer nuestra experiencia visual, aportándonos información adicional mientras interactuamos con el entorno real.

Según AR Soft, el espectro se amplía a sectores como el turismo (guías virtuales), la industria (procesos de producción inteligentes), el comercio (para mostrar productos y hacer presentaciones) o la educación.

  • Realidad virtual. La realidad virtual reproduce un mundo virtual mediante el diseño gráfico en 3D. Es un entorno “irreal libre de restricciones” capaz de sumergirte en la experiencia virtual. Presenta un nuevo modo de acceder a la información y contenidos.

TrendForce muestra un estudio en el que se prevé que para el 2020 el mercado de la realidad virtual moverá 70.000 millones de dólares.

  • Robótica colaborativa. La robótica colaborativa permite trabajar codo con codo, humano y máquina. Presenta unos altos índices de eficacia, eficiencia y de seguridad. Los robots son fácilmente programados por personal sin conocimientos en programación.

El reporte de la International Federation of Robotics (IFR) presentado en el World Robotics Report 2016 predice que las ventas anuales en todo el mundo de robots industriales se incrementarán como mínimo un 13% anual entre 2017 y 2019.

  • Ciberseguridad. Con el incremento de dispositivos conectados a internet, la “cyber cultura” está creciendo más rápida que la ciberseguridad. El acceso a internet de nuestros sistemas pone en riesgo los datos privados, la propiedad intelectual, la infraestructura tecnológica y la seguridad de los entes estatales y militares que se ven comprometidos por ataques deliberados o por errores al definir las medidas de seguridad.

Según los datos recogidos en la Encuesta Global sobre seguridad TI corporativa de 2013 de B2B Internacional y Kaspersky Lab, unos 500.000 euros es el coste medio que deben afrontar las grandes empresas tras ser víctimas de un ciberataque.

 

¿Qué impacto tiene y tendrá la 4ª Revolución Industrial?

Todas las condiciones actuales nos indican que estamos entrando en la 4ª Revolución Industrial y grandes empresas tecnológicas y gobiernos preocupados y a la vez incentivados por la nueva oportunidad han empezado a mover ficha.

Es un momento transitorio donde la norma sigue definida por el modelo antiguo, pero la dirección viene impuesta por el futuro modelo. Las empresas y los gobiernos deben mantener sus modelos de negocio actuales, pero a su vez deben abrir áreas de exploración para comenzar a entender el nuevo modelo y encontrar nuevos esquemas de servició y producción.

En los próximos años podremos determinar si las nuevas tendencias sociales y las nuevas tecnologías han cambiado suficiente el modelo económico como para considerar que realmente se ha entrado en la 4ª Revolución Industrial.

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